
Varias familias, un mismo destino, una historia que empieza en el aeropuerto y os acompaña hasta la última noche.
No es un viaje a medida.
Es una aventura compartida con otras familias.
Cada salida tiene un destino, una fecha y un programa cerrado alrededor de una temática: piratas en el Caribe, faraones en Egipto, dinosaurios en la Patagonia, leyendas en Escocia… Varias familias se apuntan al mismo viaje y viven la aventura juntas.
Los niños hacen amigos al minuto uno. Los adultos también. Y todo lo que pasa durante el viaje está pensado, ensayado y cuidado por nuestro equipo.
Un cuento que se vive en grupo, sin que vosotros tengáis que organizar nada.

Antes de embarcar, los personajes de la aventura —un capitán pirata, una arqueóloga, un cuentacuentos— están esperando a los niños caracterizados, con nombre propio y con misión. Les entregan su pasaporte de aventurero y les cuentan el primer capítulo.
Esos mismos personajes viajan con el grupo y aparecen a lo largo del viaje: en las actividades, en las cenas, en los momentos clave. No son animación. Son parte de la historia.
Caracterizados y en personaje durante todo el viaje. Los niños se enganchan a la historia desde el primer día y no la sueltan.
Cerámica en Marruecos, jeroglíficos en Egipto, cocina local en Italia. Los niños aprenden del lugar tocando, probando y creando.
Búsquedas del tesoro en ruinas, visitas gamificadas, retos por equipos. Aprenden historia sin darse cuenta de que están aprendiendo.
Profesionales formados en pedagogía y en emergencias que viajan con el grupo desde el aeropuerto de origen. Cuidan de los peques como propios.
En momentos concretos del programa, los monitores se llevan a los niños a una actividad. Vosotros aprovecháis para descansar, pasear o descubrir el destino a vuestro ritmo.
Cenas del grupo, atardeceres, veladas de historias. Los ratos en los que las familias se conocen y las amistades duran años.
Vuelos, traslados, hoteles familiares, entradas, comidas del programa y guías locales. Solo tenéis que llegar al aeropuerto.
Días sin prisa, siestas respetadas, distancias cortas. Ningún niño (ni ningún adulto) acaba reventado.
El programa reserva ratos concretos en los que los monitores se llevan a los niños a una actividad temática. Vosotros no tenéis que organizar nada: podéis descansar, escaparos a comer solos o descubrir el destino a otro ritmo. Y sin culpa: ellos están viviendo su mejor día.

Grupos por edades, dinámicas seguras, retos por equipos y personajes que les llaman por su nombre. Al tercer día parece que se conocen de toda la vida.

Mientras los niños están en su actividad con los monitores, vosotros tenéis tiempo real: un mercado, un masaje, una comida sin interrupciones, una siesta. Sin logística. Sin culpa.
Fechas cerradas, itinerario definido y plazas limitadas por familia para cuidar el grupo. Reserva la vuestra y os cuento el resto.
Cada salida se cierra cuando se completan las plazas. Si no ves fecha que os encaje, escríbeme y te aviso de la próxima temporada.
"Los niños vinieron a casa hablando de un explorador de auroras boreales que se llamaba Chispa saltarina y de sus tres amigos nuevos. Nosotros volvimos descansados por primera vez en años."
Lucía, Miguel y sus tres peques · Salida a Marruecos
Dime qué salida os interesa y cuántos vais. Os confirmo disponibilidad, os cuento el programa completo con horarios y os guardo la plaza mientras lo pensáis en casa.
— Cora

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